Segunda
montería de la temporada del total de las cuatro programadas por la junta
Directiva en el calendario de caza, en esta ocasión le tocó en suerte a la
mancha denominada Regato Santiago, legendaria mancha que siempre cumple con las
expectativas y que como ya he comentado en otras ocasiones, tiene un
significado especial para los que tuvimos la suerte de formar parte de aquel
coto que gestionaban varios cazadores del pueblo capitaneados por el maestro
"Tio Juan Guillén" histórico cazador de nuestro pueblo. Digo esto
porque a partir de ese coto se engendró lo que es hoy nuestra Sociedad y poquito
a poco hemos ido consolidándonos y creciendo hasta acumular un total de
aproximadamente seis mil hectáreas acotadas que son las que gestionamos
actualmente.
La
mancha en cuestión tiene una superficie de unas 1400 hectáreas, porque no solo
la compone el Regato Santiago, sino que se han incluido en ella toda la zona
del regato del Ronco y del Regato Valenciano, con el fin de tener superficie
suficiente para que nos autoricen puestos para todos los socios y rehalas. En
esta montería se ubicaron un total de 107 puestos (teníamos autorizados 110) y
se metieron al monte 27 rehalas de perros.
Como ya
es costumbre, el sorteo lo celebramos el viernes por la noche en la casa de
cultura, con bastante afluencia de socios, como el del pasado día 10, se nota
que es todavía principio de temporada y que la gente está con ganas e ilusión,
además la mancha esta siempre genera
buenas
expectativas. Una vez finalizado el mismo, pues a comenzar lo que mi amigo
Gerardo y yo llamamos la hoja de ruta, unas cervezas en
la
plaza y a comentar los resultados del sorteo, a unos les ha ido bien y a otros
no tanto y tendrán que aguantar las bromas y el cachondeo de los amigos, aunque
esto siempre es a priori, porque en esto de la caza nunca se sabe y el
comportamiento de los animales en el campo es imprevisible y además puede estar
influenciado por muchísimos factores, ese precisamente es uno de los encantos
de la caza, aunque hay que reconocer que los puestos buenos y querenciosos siempre
es una ventaja y generan por lo menos mas ilusión.
El
sábado amaneció despejado, no había previsiones de lluvia, pero con un viento
bastante intenso a primera hora y además parecía del este (solano) y digo
parecía porque en el pueblo siempre es difícil y cuando fui a mirar la veleta,
que siempre es nuestra referencia, compruebo que sigue "esmochá" y
que nadie se ha preocupado de recuperarla. Poco a poco van llegando cazadores y
acompañantes al casino hasta el punto de ponerse casi como un día del Cristo,
es increible el poder de convocatoria que tiene la caza en general y nuestra
Sociedad en particular con las monterías, juntar a tanta gente un fin de semana
normal del mes de octubre tiene su mérito, pero si os digo que ha venido gente
de Galicia, de Asturias y hasta de Francia,
todavía
lo tiene más. Una vez realizado el correspondiente pago del suplemento de
montería, se sirvieron las migas, muy buenas y magníficamente servidas, además
en un sitio con un espacio importante para comerlas tranquilamente en una mesa
sentados y departiendo con los amigos,
cosa que no se puede hacer en otros muchos sitios que por problemas de espacio
cada uno se las come donde puede y a veces adoptando posiciones inverosímiles.
Siguiendo con la llamada hoja de ruta, es de rigor un chupito suave, uno y
flojo, por supuesto porque hay que aguantar en el puesto en permanente alerta y
con un arma en la mano y hay que ser responsables , muy responsables en estas
cosas.
Sobre
las 10,30 horas daba comienzo la salida de las armadas y a las doce se procedía
a la suelta de canes. El comienzo de la batida fue algo mosqueante, porque solo
se habían escuchado dos disparos antes de salir los perros y la primera media
hora fue muy escasa en el número de detonaciones, pero a medida que iba
transcurriendo la batida se iban sucediendo los disparos y además por casi
todas las zonas hasta el punto de contar un importante número de ellos y se
oyeron hasta casi cuando estaban ya los perros en los camiones. Sobre las 15,30
horas se daba fin al trabajo de los perros y se empezaban a recoger las
armadas, dando paso a el trabajo de las bestias para sacar las reses a
cargadero.
Nos
dirigimos a la piscina para seguir con la hoja de ruta y echar unas cervezas
antes de comer a la vez que comentamos lances y anécdotas, allí me entero que
alguno ha tirado una cierva y sin saber cómo, ha segado un chaparro con la
bala, posiblemente se "le han llenado los ojos de cierva" como
habitualmente se dice, digo yo que que sería si le entra un pavo de 18 puntas,
jaja, veréis la foto del chaparro seguramente en las fotos del mismo
protagonista, también me entero de que el presi le ha perdonado la vida a tres
venados, pero por que no le ha tocado un pelo, irían demasiado rápidos y como
eran machos... pues ya se sabe. Después de la cerveza, pues a coger la cuchara
y en el camino me veo a uno con un plato de judías de estos "acomorgaos"
como se dice en el pueblo, digo, pero si hemos conseguido que se cambie el
menú, aunque yo esperaba un poco mas, como una buena prueba de cerdo, pero algo
es algo e imagino que los amantes de las judías estarían contentos y los
detractores pues que no me echen la culpa,como ya he oído por ahí algo, pues yo
solo he pedido un cambio de menú como pedían varios socios, pero jamás he dicho
que pongan judías, porque entre otras cosas a mi no me van y me consta que al presi
tampoco, tiene c.... yo creo que lo ha hecho a drede solo por la brasa que le
he dado, ahora que la venganza será terrible, ya lo sabe él. Sea como fuere,
tanto los garbanzos como las judías están riquísimos porque lo importante son
las estupendas cocineras que tenemos, ah! y el agua de la Fuente Arriba, por
supuesto.
Mientras
la gente iba dando buena cuenta del plato de judías, los remolques con las
reses iban apareciendo hasta juntar un total de 35 VENADOS, 3 JABALIES Y 14
CIERVAS, de todas ellas había un venado bonito y algún otro pasable, vamos de
esos que antes eran muy malos y ahora nos parecen buenos, un cochino bueno de
tamaño pero con poca boca y poco más que contar, en definitiva una calidad de
trofeos bastante pobre. Estos resultados vistos así, son bastante buenos para cualquiera
que lo vea, esta mancha siempre ha dado cantidad pero también buena calidad que
es lo que nos falta ahora y sobre eso creo que estamos obligados a reflexionar
y a tomar medidas para evitar en
lo
posible la alarmante degradación de la calidad de trofeos. En la caza menor
buscamos un lance siempre relacionado con el tiro o con el trabajo de los
perros, esa perdiz que se descuelga, ese cobro impensable del can, o ese
trabajo incansable del perro hasta ponerte la pieza a tiro, y nos da igual cómo
sea el conejo o la perdiz o la liebre, pero en la caza mayor lo que buscamos es
el trofeo, ese venado o ese cochino que te pone el corazón a cien cuando
aparece, pero en ningún caso un venado pequeño que lo dejas pasar porque te da
pena y ni te inmutas, no creo que a ningún cazador le seduzca mucho el matar un
venado de ocho puntas o menos, aunque es perfectamente legal matarlos, creo que
no nos conviene para nada y si seguimos así llegará
el
momento en que en el campo solo haya ciervas y varetos. Como decía un anónimo
en un comentario de la anterior montería, la gestión en fincas abiertas es
difícil, de acuerdo, pero la caza pura se hace en fincas abiertas y además
tenemos un número suficiente de hectáreas como para intentar hacer algo de
gestión que estoy convencido no vendría mal, como por ejemplo controlar el
número de ciervas que es muy superior al de venados y eso no es bueno, en fin
que creo que es cuestión de sentarse y buscar una solución o soluciones si
queremos seguir teniendo trofeos medianamente decentes, los resultados de estas
últimas monterías nos lo dicen bien a las claras. En la junta decarnes había
cazadores que comentaban que habían dejado pasar venados por ser pequeños, pero
al final esos mismos venados aparecían en la piscina y eso es porque otros no
los han dejado pasar.
Como
siempre, lo mejor esos maravillosos ratos con los amigos, esa hoja de ruta
cumplida en la medida de las posibilidades, esas risas y esas sensaciones
vividas en el campo que nos valen para desintoxicarnos de todo lo acumulado en
la vida cotidiana y de todo lo que vemos en los telediarios lo que sin duda es
muy saludable.
Un
saludo a todos y hasta el día 15 del próximo mes que le toca el turno a los
Olivares y la Chapa Ah! Vicente que se me olvidaba mencionarte, coño a ver si
vienes algún día, aunque solo sea a probar las judías, hombre! Date por mencionado,
jaja.
Francisco
Nevado Mendo